Casi todos los electrodomésticos grandes que se venden en Chile —refrigeradores, lavadoras, aires acondicionados— llevan una etiqueta de eficiencia energética con una escala de letras y colores. Pocas personas la revisan a fondo al momento de comprar, aunque puede marcar una diferencia real en la cuenta de luz durante una década o más de uso.
Además, 2026 es el año en que la etiqueta cambia: desde el 31 de octubre de 2026 todos los refrigeradores y congeladores que se ofrezcan en Chile, en tiendas físicas o en línea, deben exhibir la nueva etiqueta E2.0, con una escala única de la A a la G. Esta guía explica cómo leerla y cómo traducir la letra a pesos.
Cómo se lee la etiqueta de eficiencia energética en Chile
La escala va de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente), con una barra de colores que va del verde al rojo. La etiqueta también indica el consumo estimado en kWh por año o por ciclo de uso, el tamaño o la capacidad del equipo y, en algunos casos, el nivel de ruido, especialmente en lavadoras y refrigeradores.
- La letra indica la eficiencia relativa dentro de su categoría de producto, no un valor absoluto comparable entre distintos tipos de electrodomésticos.
- El consumo en kWh/año es el dato más útil para estimar el impacto real en la cuenta de luz.
- Dos productos con la misma letra pueden tener consumos distintos si son de tamaños o capacidades diferentes.
- La etiqueta es obligatoria en Chile para los artefactos sujetos a certificación, y la fiscaliza la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).
Para los refrigeradores, según la información difundida sobre la nueva etiqueta, la E2.0 muestra el consumo anual en kWh y un código QR que lleva a una base de datos pública con la ficha del producto. Es el mismo enfoque de la etiqueta europea de 2021, en la que se basa la versión chilena.
La nueva etiqueta E2.0 de eficiencia energética para refrigeradores
El cambio lo fijaron la Resolución Exenta N° 35 del Ministerio de Energía (4 de septiembre de 2024) y la Resolución Exenta N° 30602 de la SEC (11 de febrero de 2025). La etiqueta se basa en el Reglamento Delegado (UE) 2019/2016 de la Unión Europea, con ajustes a las clasificaciones chilenas, y alcanza a refrigeradores, refrigeradores-congeladores, congeladores y aparatos similares de uso doméstico, según detalló el Ministerio de Energía.
| Etapa | Fecha | Qué exige |
|---|---|---|
| Primera venta de fabricantes e importadores | 1 de enero de 2026 | Certificado de Aprobación de Eficiencia y etiqueta E2.0 |
| Exhibición en tiendas físicas y en línea | 31 de octubre de 2026 | Todos los productos ofrecidos deben mostrar la E2.0 |
| Período de transición | 2026 | Un mismo modelo puede tener la etiqueta antigua o la nueva: ambas son válidas |
¿Por qué se cambió? La escala anterior había sumado las clases A+, A++ y A+++, y la mayoría de los refrigeradores terminó concentrada en esas categorías, de modo que la letra ya no ayudaba a distinguir cuál gastaba menos. La E2.0 vuelve a una sola escala de la A a la G con criterios más exigentes. Por eso un refrigerador que antes era A+++ puede aparecer ahora como B o C sin haber empeorado: lo que cambió fue la vara, no el equipo.

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| Electrodoméstico | Por qué importa la eficiencia | Uso típico |
|---|---|---|
| Refrigerador | Funciona 24/7, es de los mayores consumidores fijos del hogar | Continuo, todo el año |
| Aire acondicionado / calefacción | Alto consumo concentrado en temporada | Estacional, picos altos |
| Lavadora | Consumo variable según ciclo y temperatura del agua | Uso intermitente semanal |
| Iluminación LED vs tradicional | Diferencia de eficiencia muy marcada entre tecnologías | Uso diario prolongado |
El refrigerador es el caso más claro: puede representar hasta el 36% del consumo eléctrico de una casa, según el ranking de los electrodomésticos que más consumen en un hogar chileno. Como nunca se apaga, cada kWh de diferencia entre dos modelos se paga los 365 días del año.
En la iluminación el salto entre tecnologías es todavía mayor: una ampolleta LED consume una fracción de lo que gasta una incandescente para entregar la misma luz. El cálculo completo está en nuestra nota sobre el ahorro real en pesos de cambiar a iluminación LED.
Cuánto ahorras en pesos con una mejor letra de eficiencia energética
La forma de pasar de la etiqueta a la billetera es simple: se multiplica la diferencia de consumo anual en kWh por el precio del kWh. Como referencia, con la tarifa residencial BT1 vigente desde el 1 de agosto de 2026 en Puente Alto, cada kWh cuesta cerca de $262 con IVA al sumar la electricidad consumida, la transmisión y el servicio público. El desglose está en la guía para leer tu cuenta de luz.
| Refrigerador (ejemplo ilustrativo) | Gasto al año | Gasto en 10 años |
|---|---|---|
| Consume 400 kWh/año | $104.800 | $1.048.000 |
| Consume 300 kWh/año | $78.600 | $786.000 |
| Consume 200 kWh/año | $52.400 | $524.000 |
Son valores de ejemplo, no de modelos específicos, y suponen una tarifa constante (en la práctica sube: la CNE proyectó un alza promedio de 4,9% en las cuentas desde julio de 2026). Aun así, el orden de magnitud es claro: entre un refrigerador de 400 kWh/año y uno de 200 kWh/año hay unos $52.400 al año, más de medio millón de pesos en una década. Esa es la cifra que vale la pena comparar contra la diferencia de precio en la tienda.
Vale la pena pagar más por un equipo más eficiente
Un electrodoméstico con mejor letra de eficiencia suele costar más al comprarlo, pero compensa esa diferencia con menor gasto eléctrico durante su vida útil, que en refrigeradores y aires acondicionados puede ser de una década o más. La comparación relevante no es el precio de compra aislado, sino el costo total considerando el consumo proyectado a lo largo de los años de uso.
- Compara el kWh/año de la etiqueta, no solo la letra.
- Compara equipos del mismo tamaño o capacidad: un refrigerador más grande con mejor letra puede gastar más que uno chico con peor letra.
- Multiplica la diferencia de kWh por el precio del kWh de tu boleta y por los años que piensas usar el equipo.
- Durante 2026, si ves dos etiquetas distintas para un mismo modelo, recuerda que la antigua y la E2.0 usan escalas diferentes: no las mezcles al comparar.

La etiqueta de los electrodomésticos es solo una parte del consumo de la casa. La otra es la vivienda misma: aislación, ventanas y calefacción. Para eso existe un sistema parecido, la certificación energética de viviendas, que también usa una escala de letras.
Preguntas frecuentes
¿La etiqueta de eficiencia es obligatoria en Chile?
Sí. La Ley 18.410 obliga a comercializar los artefactos sujetos a certificación de seguridad y eficiencia energética, y el DS 298 de 2005 exige que se vendan con su etiqueta. La SEC fiscaliza y recomienda revisar en el sitio del vendedor que el producto tenga el sello SEC y su etiqueta.
¿Mi refrigerador A+++ empeoró con la nueva etiqueta?
No. Si con la etiqueta E2.0 aparece como B o C es porque la escala nueva es más exigente, no porque el equipo consuma más. El dato que no cambia es su consumo en kWh/año.
¿Un electrodoméstico clase A siempre gasta menos que uno clase C?
Dentro de la misma categoría y tamaño, sí; pero comparar la letra entre equipos de capacidades muy distintas puede llevar a conclusiones erróneas si no se revisa también el consumo en kWh.
¿Desde cuándo es obligatoria la etiqueta E2.0 en las tiendas?
Desde el 31 de octubre de 2026 para todos los refrigeradores, refrigeradores-congeladores y congeladores ofrecidos en tiendas físicas o en línea. Desde el 1 de enero de 2026 ya era exigible en la primera venta de fabricantes e importadores.